¡QUIEREME COMO SOY!
¡QUIÉREME COMO SOY!
Todos empezamos cualquier relación humana, llámese cordialidad, intento de amistad o coqueteo, cediendo un poco ante los gustos de la otra persona. Pocos son los apasionados (los más simples nos llaman intensos) que se atreven a entrar en argumentos desde las primeras conversaciones para defender sus creencias o sus gustos, por más superficiales que estos puedan ser.
Hay quienes somos muy clavados y somos capaces de comernos a alguien en una junta para defender nuestro gusto por el color rojo, pero en la mayoría de los casos la gente simplemente regala al otro un momento de cordialidad y cede ante el gusto del contrario, es decir: “le dá el avión” por no generar una polémica que cree inecesaria.
Está bien si la relación no tiene trascendencia, pero cuando esto se dá una y otra vez, creo firmemente que llega el punto en que te comienzas difuminar. Secretamente sigues siendo tú, pero dejas que el otro sea a pesar de ti para que la relación se dé en un ambiente tranquilo. MAL.
¿POR QUE ESTA MAL? No es simplemente el hecho de que estás dejándote a un lado, es que nunca realmente vas a dejar de ser quien eres o de necesitar lo que necesitas. No vas a perder las ganas de decir lo que quieres, de expresarte y va a llegar un momento donde te vuelvas la sombra del otro, o siendo un poco más sano, vas a explotar y vas a decir TODO, sobrereaccionando en el momento mas inapropiado por un impulso descarriado.
¿POR QUE ACTUAMOS ASI?
En mi caso han sido muchos factores, expongo dos:
Factor primario- Mi necesidad de ser perfecta y el miedo al abandono.
El querer ser esa persona racionada en justas proporciones para todos (lo cual según yo me aseguraría que las cosas saldrían bien). Es decir: “si te doy exactamente lo que necesitas en su justa medida aunado a mi exquisita personalidad, entonces soy perfecta”.
Factor secundario- El revisado continuamente en terapia: “Sé, deja ser y quiere a la gente tal cual és”, lo cual llevado a su forma mas pura y extrema se puede traducir en: “Haz lo que quieras, pasa sobre mí, ya que tengo que aguantarte si te quiero cerca y lo que yo necesito no importa porque tu terapeuta no te ha pasado el mismo memo que a mi”.
Su consecuencia: que los dos se dejen ser exactamente tal cual son sin interesarse en las necesidades ajenas, siendo dos individualistas, egocéntricos que pasan del otro, ya que ¡TODOS TIENEN QUE QUERERLOS COMO SON!. Como teoría de mi hija de 3 años cuando quiere un helado, quiere un helado, ¡Quiere un heladoooooooo!
ENTONCES ¿NO PUEDO EXIGIR QUE ME QUIERAN COMO SOY?
SIEMPRE tienes que buscar que te quieran quien eres, más no que toleren todas tus conductas a pesar de que lastimen o incomóden al otro. Se llama empatía, respeto y verdadero amor, ese punto donde puedes ser tu mismo con alguien, en armonía y entonces se complementen, potencializen sus capacidades y motiven a crecer. Si alguien no quiere estar en ese acuerdo, entonces, retírate.
Esta bien conocernos unos a otros, entendernos y querernos por lo que somos. Explorarnos antes de prometernos nada, y desde sobre ese descubrimiento de quien es la persona con la que estmos formando una relación humana, actuar en amor. Solo así se ama de verdad; Sin embargo primero debes haberte explorado y conocido a ti, para poder comunicárselo al otro en voz clara si su empatía no te está registrando.
A todos nos costó trabajo elevarnos al grado espiritual donde estamos y ser quienes somos. Si, es incómodo tener que modificar ciertas cosas a favor de los demás, pero eso es seguir creciendo. Si darle a otro lo que necesita te hace sentir como que modifican tu esencia, entonces tus bases no están sólidas. La próxima vez que esa persona que te importa necesite su espacio (porque se siente una isla) y decida no buscarte en 3 semanas, en las cuales tu extrañes sin parar; no decidas quedarte callada por no mover las cosas o “respetar su espacio”, comienza por respetar el tuyo y decirle que tu necesitas alguien que en su desapego encuentre un espacio para ti. Si te corresponde tener una relación con esa persona seguramente seguirá siendo un solitario que se preocupe por mandarte un mail o llamarte de vez en cuando cuando, alguien a quien le interesa salirse de su self-centerdness por ti. Si no lo hace, entonces ve a buscar un rinconcito con gente que sepa cuales son las reglas para quererse el uno al otro como son, con muchísimo respeto.
¿Porqué no dejamos de querernos como somos y empezamos a respetar quienes somos, para entonces podernos querer?
Hell to the yeah!
Fiera.







Aquí bien podríamos añadir la frase de “Miente por convivir”… Que feo que una persona tenga que fingir algo que no es /no le gusta… Justo hace rato comentaba con una amiga que en alguna ocasión una conocida mía era muy fan de un grupo de música pop, pero conoció a un chico rockeron y tuvo que cambiar hasta de email porque su dirección implicaba el nombre del grupo que tanto le gustaba. Al final…cambió tantas cosas en su vida. Y así en cierto grado todos nos hemos adaptado a los gustos ajenos..Interesante post.