Pablo López Luz
Desde pequeña me gustó la fotografía como a quien le gustan las cosas bonitas y sabe reconocer lo estético, sin embargo, fué hasta que conocí a Pablo que pude entenderla a fondo y comprender que es mucho más que la captura de un momento.
De lenguajes técnicos y cuartos oscuros, de químicos de revelado, lentes y filtros, de buenos y malos fotógrafos, de la corrupción del photoshop…de Avedon y Graciela Iturbide, de Mapplethorpe y de fotografía cinematográfica, de todo eso me enseñó en su momento Pablo. Entonces pude contemplar la fotografía desde otro ángulo y con un ojo mas crítico, aunque evidentemente no sé nada aún de todo lo que podría saber para ejercer opiniones respetables. Lo que si sé, es que si algo te mueve, tienes todo el derecho de admirarlo, de contarlo al mundo. Así que este es el espacio donde ejerzo mis derechos.
Hay muchas cosas que nunca le perdonaré a Pablo, como su mala música y las horas que tuve que escuchar a Tom Waits en el tráfico de la ciudad. Siempre me pelearé con el sobre las distintas formas que tenemos de viajar y nuestras preferencias para recorrer el mundo, pero me enseñó tantas cosas que puedo superar las malas películas de cine de culto que vi durante meses.
Me siento orgullosa de mi amigo, por que su obra ha recorrido las mejores galerías y museos del mundo: SFMOMA (Museo de Arte Moderno de San Francisco), Museo de Arte Moderno México, Instituto Cervantes de Madrid, Centro Fotográfico Manuel Alvarez Bravo, Museo Casa del Lago de Chapultepec, Moscow Museum of Modern Art, Guandong Museum of Art (China), Centro Cultural Correios (Brazil), Houston Center of Photography, Musee Quai de Branly (Paris), Museo Archivo de la Fotografía (MAF), Sasha Wolf Gallery (N.Y.), Rose Gallery, por que tiene su propio libro y su obra forma parte de importantes colecciones internacionales. Pero me siento más orgullosa de mi amigo porque tiene una pasión infinita por lo que hace.
Puede ser que Pablo me haya dado algunos de los mejores regalos en la vida,como presentarme a Bukowski y a Burroughs, darme tours fotográficos por la India (con historias incluidas), pasearme por lugares a los que nunca, repito NUNCA, en mi vida hubiera ido y mi colección de fotos en tamaño postal con su merecida dedicatoria escrita detrás.
A veces volteo a ver mi vida y no puedo creer que haya gente tan talentosa a mi alrededor, ahí, compartiendo momentos como si la grandeza fuera algo cotidiano.
“Durante los últimos años, mi trabajo fotográfico se ha concentrado en el concepto del paisaje. He desarrollado el tema desde diferentes puntos de vista, abordando el paisaje como un simulacro social, político o, sencillamente, como un espacio en el que se da algún tipo de interacción, tratando de encontrar las posibles implicaciones que éste conlleva al ser fotografiado: políticas, sociales, estéticas e inclusive históricas. En mis fotografías, la relación entre el hombre y su entorno es decisiva, y funciona como mi punto de partida. Sin importar el entorno fotografiado, la ciudad, la selva, la playa…, la presencia del hombre en mis paisajes siempre está latente, y es quizá ésta presencia, la característica que une mis proyectos”. Pablo López Luz
Fiera.








