BISTRO BÉC y su Flan Bruleé
Béc, porque el dueño platica que es un piquíto de pájaro en francés, también te recuerda a un beso. Yo cuando pienso en Béc no pienso ni en pájaros, ni en poquitos, tampoco pienso en besos, cuando escucho esas tres letras sólo puedo pensar lo feliz que me hace esa pequeña terracota a las 6 de la tarde un martes que no hay cási nadie y pega tantito el sol que cási se va a meter y puedo ver el parque mientras escribo y me tomo un expreso o dos y le doy mis piquitos a ese flan de cajeta que tiene consistencia de Crème BrÛleé pero sabe a dulce de leche sin empalagarte. Lo decora una avellana que es perfecta porque me deja queriendo más, me gusta que me dejen queriendo más.
Bistro Béc, Anatole France 75, Polanco.




